UN CIELO ROTO

Un cielo roto bajo unas gafas de hormigón. Las agujas se arrebaten como una chaqueta que no acaba de cobijar. Hoy los columpios mecen solos. Y la lluvia se decanta como una hojalata estrecha que no sabe qué arrugar. El pergamino se retuerce. La membrana se hace aullido con la liendre del que no sabe dónde escarbar. La ayuda escuece. Y la esquina es esguince en el que gritar es retozar. Hoy el mimbre se hace escala. Donde conmover los huesos entre agujeros. Los delfines no se acallan. Y las tripas se hacen canas de un tiempo sin pasar. Hoy la caricia se hace vientre si no haya casa donde rebiente. Hoy la ceniza es llama ardiendo su hogar. Y no puedo más que revestirme del intento inoportuno, de un destino siempre crudo y de un nudo en el que yermo mi corazón se hace esqueleto de ser vivo, intento tras intento. Y lo he de decir, no entiendo. Gafas de hormigón. Bajo un cielo roto. Unas lágrimas condensadas de ahogo. Un agujero que se conmueve remoto. Y un latido que si callo exploto...Hoy...